Café Cortado (2001)
Premio Narrativa de Colima para la obra publicada en 2001
Guillermina Cuevas escritora Mexicana, comentó respecto al libro Café cortado de Mónica Lavín, en la presentación del libro en Colima, que un buen escritor es el que permite ser a sus personajes, que no los limita con sus prejuicios o su forma de ser.
Llamó “guionista” a Mónica Lavín por su maestría en el manejo del guion largo para hacer acotaciones sobre los personajes, o para hacerlos hablar, y agrego que Café Cortado es una novela gozosa en la que existe una correspondencia entre el paisaje tan voluptuoso y la sensualidad desbordada de los personajes. Feliz, Mónica Lavín agradeció el premio recibido y agradeció el apoyo de la universidad de Colima en la difusión de obras como la suya. Contenta por la presentación Mónica Lavín confesó:
“En el fondo y en lo más externo de mí, me gustaría que se hiciera una película de Café Cortado. Pues quisiera saber cómo se vería la historia que he imaginado en el cine, tal vez porque es una de las historias que más se asocian con mi entorno familiar”.

http://www.ucol.mx/informacion/imprimir.php?noticia=133
Fuente consultada el día 08/03/2014 a las 16:10 hrs.
Reseña del libro Café Cortado
Por Edgar Kirwan
Diego Cabarga, un joven abogado mexicano con aspiraciones de escritor, recibe la encomienda de investigar y escribir la historia de una empresa naviera española. No muy contento, empieza a desempolvar archivos en el puerto de Santander, hasta que encuentra una extraña carpeta que contiene las columnas periodísticas redactadas durante quince años por un tal Fermín Domínguez. Resulta que todas, estaban dedicadas a la misma persona, Ángela. Intrigado, decide abandonar el encargo original y se pone a investigar para recrear la historia de Fermín y Ángela y la infinidad de personajes que habitan la novela.
Al querer experimentar por sí mismo lo que viven los personajes, Diego llega al extremo de hacerse llamar como uno de ellos, en el esfuerzo inútil de borrar la frontera entre ficción y realidad. La obra consta de 52 capítulos breves, cambiando abruptamente del presente al pasado, del presente histórico y de nuevo al pasado. Puedes estar en 1904 en Santander o en 1915 en Chiapas, con una tendencia en apariencia caótica, pero llevado con destreza y eficacia, que no aturde, sino que, lleva al lector siempre hacia adelante, ávido de avanzar y descubrir lo que sigue.
En Café cortado, los personajes se van descubriendo poco a poco y el lector los acompaña en ese reconocimiento, por lo que terminan haciéndose evidentes, multidimensionales y, por lo mismo, entrañables.
Todos los personajes aman a alguien más, con quien no pueden estar porque las circunstancias les impiden realizar sus deseos: la distancia, los prejuicios, el dinero, la ambición, la cobardía, el rencor, el odio y la muerte.
El escenario principal en el que se desarrolla la historia es el florecimiento de las fincas cafetaleras en Chiapas a principios de siglo XX, donde concurren alemanes, franceses, irlandeses, chinos, rusos, con mestizos e indios, en un ambiente de la selva tropical, y encontrarán que la discriminación y las condiciones de explotación de las etnias no han variado mucho de entonces a la fecha.
Esta obra se desarrolla en dos tiempos y espacios: México en años de la Revolución y España a finales del siglo XIX, una novela llena de sueños, amores imposibles, nostalgia, secretos, donde la atmosfera crea en la historia esa esencia… A Café cortado.
“Cuando tuve en mis manos el primer ejemplar de Café Cortado tuve sentimientos encontrados: alegría, pero también cierta tristeza y melancolía; ya no podía hacer nada por y con mis personajes. Habíamos roto. Pertenecían a todos y no a mí, eso también me dio una necesaria ligereza. Nos habíamos tenido en soledad mucho tiempo, con todas las incertidumbres y carga emocional que eso significa.”
Mónica Lavín